PMA - Misión del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas

El hambre y la desnutrición se encuentran entre las mayores amenazas para la humanidad. 795 millones de personas en todo el mundo pasan hambre. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) es la organización humanitaria más grande a nivel internacional en la lucha contra el hambre y presta su ayuda a cerca de 80 millones de personas en 83 países. Entre todas las agencias de las Naciones Unidas, el PMA recibe la mayor cantidad de la Ayuda humanitaria suiza.

El Programa Mundial de Alimentos tiene un doble mandato: humanitario y de desarrollo. La organización proporciona asistencia alimentaria a los países en situaciones de emergencia y a largo plazo. Apoya el desarrollo económico y social de los países necesitados a través de la asistencia técnica. El PMA ayuda, por ejemplo, a los gobiernos a establecer o fortalecer la preparación a los desastres nacionales o los programas de asistencia alimentaria. Asimismo, la organización apoya a agencias de la ONU, donantes bilaterales y organizaciones no gubernamentales en sus intervenciones humanitarias haciéndose cargo de servicios aéreos de pasajeros y de carga o proporcionando espacios de almacenamiento para alimentos y otros bienes no alimentarios.

Temas

El PMA se involucra cada vez más en países afectados por conflictos en los que el número de personas desnutridas es tres veces mayor que en los países sin conflictos. Más allá de que las crisis duren más tiempo, con demasiada frecuencia son, además, el resultado de conflictos violentos. Este hecho no solo plantea nuevos desafíos para el PMA sino a nivel mundial. Por esta razón, la Ayuda humanitaria y la Ayuda al desarrollo han de ir de la mano a la hora de integrar medidas simultáneas para la consecución de la paz.

Para responder a la naturaleza cambiante y cada vez más global del desafío del hambre, la organización pasó de ser una agencia de ayuda alimentaria a ser una agencia de asistencia alimentaria. El PMA amplió la gama de enfoques e instrumentos utilizados para combatir la inseguridad alimentaria a través de la introducción de cupones, transferencias de efectivo, programas de compra locales y producción de alimentos locales de pequeños campesinos.

Resultados

Las transferencias de efectivo son uno de los instrumentos de mayor éxito que utiliza el PMA. Proporcionan  financiación a las personas que luchan por conseguir comida para sus familias, en forma de cupones o de dinero en efectivo que pueden canjearse por alimentos o ser usados en tiendas seleccionadas o incluso de forma libre para cubrir las necesidades básicas. Las transferencias de efectivo se utilizan para combatir el hambre en lugares donde hay una gran oferta de alimentos en el mercado, pero donde la gente pobre no dispone de recursos suficientes para comprarla. Muy a menudo, contribuyen a reducir los costes de transporte y almacenamiento de alimentos y benefician a la economía local, al gastar los beneficiarios el dinero en los mercados locales. Las personas a menudo prefieren el dinero en efectivo y los cupones a la ayuda alimentaria tradicional, ya que ofrecen más opciones y una mayor variedad.

Compromiso de Suiza

Prioridades de Suiza

La agricultura y la seguridad alimentaria son uno de los campos temáticos prioritarios seleccionados por la COSUDE para sus actividades en todo el mundo. Suiza está comprometida con la seguridad alimentaria global en el marco del Convenio sobre Asistencia Alimentaria, cuyo objetivo es mejorar la capacidad de la comunidad internacional para responder ante situaciones de emergencia alimentaria y otras necesidades alimentarias en los países en desarrollo.

Además de la asignación financiera, Suiza también es un socio importante del PMA en términos de recursos humanos. La COSUDE proporciona regularmente expertos del Cuerpo Suizo de Ayuda Humanitaria (CSA), suizos para la programación, coordinación y gestión de la logística. También se despliegan especialistas para la preparación ante situaciones de emergencia, reconstrucción y en cuanto a los programas de efectivo y cupones. Para Suiza, la protección y la obligación de rendir cuentas ante el grupo de población afectado es una prioridad. Garantiza la transparencia de las ayudas y la implicación de las personas en situación de emergencia en las decisiones.

 Las contribuciones de Suiza a las actividades del PMA están sujetas a tres criterios:

  • Las necesidades en relación con la población afectada, la urgencia de la situación y las lagunas financieras identificadas;

  • las posibles sinergias con otras organizaciones suizas; y

  • la presencia local de una oficina de cooperación suiza.

Resultados

En febrero de 2017, la COSUDE reaccionó inmediatamente ante la hambruna en Nigeria, Somalia, Sudán del Sur y Yemen y aumentó su compromiso en los cuatro países afectados. La implementación de los fondos se efectuó a través de socios ya existentes, entre ellos el PMA. Así, en Sudán del Sur se pudo evitar la anunciada hambruna por parte del PMA gracias a la detección temprana, la ayuda coordinada y a un mayor abastecimiento de alimentos. En 2017, el PMA aportó urgentemente asistencia alimentaria y de emergencia necesaria para cerca de 4.4 millones de personas.

La presencia local de la Ayuda humanitaria suiza trajo consigo una intensa colaboración con el PMA. Asimismo, permitió la apertura de un corredor de transporte desde Sudán para llegar a los más necesitados en el norte de Sudán del Sur. Gracias al flexible despliegue de fondos suizos, el PMA pudo transportar los alimentos necesarios de manera más rápida, segura y económica a las zonas en crisis, además de colocar existencias en lugares no accesibles durante la época de lluvias (desde Raba en Sudán hasta Renk en Sudán del Sur (Estado del Nilo Superior).

Suiza proporciona un apoyo importante al Sudán del Sur. Entre 2012-2017 puso 24 millones de francos a disposición del PMA, de los cuales 5.4 millones de CHF se gastaron en el año 2017.

Desafíos

La mayor fortaleza del PMA es su capacidad para responder y lograr resultados en situaciones de emergencia. Sin embargo, dado que el 80 % de sus beneficiarios vive en entornos frágiles y propensos a las crisis, el PMA tiene que hallar soluciones innovadoras para prevenir el deterioro de su seguridad alimentaria y hacer frente a las crisis. La transformación de la organización hacia la asistencia alimentaria exige desarrollar una mayor resistencia a través de la creación de activos, intervenciones de nutrición y herramientas innovadoras, apoyadas por análisis de seguridad alimentaria y sistemas de alerta temprana, para ayudar a los gobiernos y a las comunidades a hacer frente a las crisis naturales y proteger los beneficios del desarrollo.