Cooperación internacional

«Se trata de desarrollar soluciones con la población local, no para ella»

Seguridad alimentaria, fuentes de energía sostenible y promoción de la igualdad de género – los retos que afronta el desarrollo sostenible hoy en día son muchos y variados, pero también es múltiple el potencial de la ingeniería en este ámbito. Con motivo del Día Mundial de la Ingeniería a celebrarse el 4 de marzo, Christian Frutiger, jefe del Departamento Cooperación Global de la COSUDE, explica qué rol juega la ingeniería suiza en la cooperación internacional y por qué ser ingeniero(a) sería una buena opción para alguien que quiere cambiar el mundo.

Retrato de Christian Frutiger, jefe del Departamento Cooperación Global de la COSUDE

«Las exigencias son considerables y elevadas, pero también lo es el potencial de esta profesión en la cooperación al desarrollo». En esta entrevista, Christian Frutiger habla del gran potencial de la ingeniería suiza en la cooperación internacional. © DFAE

Ya se trate de ciudades modernas, carreteras, ferrocarriles, puentes y presas, agua potable limpia o abastecimiento energético sostenible, los ingenieros e ingenieras influyen en casi todos los aspectos de nuestra vida común. Ellos/Ellas son responsables del mundo moderno tal y como lo conocemos hoy, desde las casas donde vivimos y los alimentos que comemos hasta las ventajas que brinda la digitalización en la vida cotidiana. Los ingenieros e ingenieras abordan cuestiones relacionadas con infraestructuras sostenibles y la necesidad de fuentes de agua limpia. Otros proyectos son altamente innovadores y recurren a la digitalización y a tecnologías avanzadas a fin de poder predecir mejor los riesgos extremos de desastres naturales, tales como terremotos e inundaciones.

Todos estos ejemplos destacan la diversidad de la profesión de ingeniero(a) y la gama de tecnologías que los ingenieros e ingenieras utilizan a fin de promover un desarrollo sostenible. Sin embargo, en vista de que la mitad de la población mundial vive en la pobreza y millones de personas tienen que arreglárselas sin una alimentación adecuada o instalaciones sanitarias, se requiere implementar adaptaciones tecnológicas para apoyar este progreso en todo el mundo. Es aquí donde entran en juego los ingenieros e ingenieras. La diversidad de su experticia y la vasta gama de sus ámbitos de intervención desempeñan un importante rol en la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) de la Agenda 2030.

Mujeres y hombres de la comunidad ante un techo con paneles solares reciben una introducción en cuanto a su utilización.
Tecnologías modernas adaptadas a las necesidades de la población local: el ejemplo de un curso de formación en el ámbito de paneles solares para la población local de Belice. © ZENNA

Christian Frutiger, ¿qué relación existe entre la ingeniería y el desarrollo sostenible?

Christian Frutiger: Si miramos la historia de la humanidad, se constata que los ingenieros e ingenieras y sus innovaciones tecnológicas han sido responsables de grandes avances. Ello comenzó con la invención de la rueda. Hoy hablamos de ordenadores cuánticos y de inteligencia artificial. Muchas invenciones tienen un enorme impacto en nuestra movilidad, generación de energía, seguridad y productividad. Si queremos ayudar a la población en países más pobres y mejorar sus vidas de forma sostenible, este es precisamente el tipo de soluciones innovadoras, tecnológicas y sociales que necesitamos. No se trata de desplegar globalmente tecnologías punteras, sino de encontrar soluciones que respondan a una necesidad concreta y que se adapten social y culturalmente a la situación local. Y, por supuesto, lo que realmente cuenta al final es que sean eficientes, sostenibles y rentables en cuanto al mantenimiento.

La palabra latina "ingenium" significa "ingeniosidad" o "perspicacia". Todos convenimos en que el mundo puede necesitar muchas de esas cualidades

¿Qué hace que los ingenieros e ingenieras sean buenos socios para desarrollar este tipo de soluciones?

Si queremos que las soluciones técnicas tengan un impacto sostenible sobre el terreno, hay que tener en cuenta muchos intereses para llegar a una solución práctica que funcione bien. Ello requiere mucha inventiva y la inventiva es la razón de ser de la ingeniería. La palabra latina ingenium significa ingeniosidad o perspicacia. Todos convenimos en que el mundo puede necesitar muchas de esas cualidades si queremos afrontar los retos actuales y futuros.

¿Entonces, si se quiere cambiar el mundo, se debería realmente ser ingeniero(a)?

¡Esa sería definitivamente una buena opción! Basta solamente con ver lo que ocurre actualmente en ámbitos como la energía sostenible, la movilidad del futuro, el urbanismo verde, los edificios inteligentes... En todos estos ámbitos, los ingenieros e ingenieras se esfuerzan por diseñar un futuro sostenible. Trabajan haciendo énfasis en los aspectos prácticos, las necesidades y las soluciones. Deben ser flexibles y a menudo colaboran con otros especialistas para resolver problemas. Las exigencias son considerables y elevadas, pero también lo es el potencial de esta profesión en la cooperación al desarrollo.

¿Cómo puede la ingeniería suiza integrarse con éxito en la cooperación internacional (CI)?

La ingeniería suiza ya forma parte de la cooperación internacional de suiza. De hecho, es probablemente el grupo profesional más antiguo en el seno de la COSUDE. Cuando se creó la COSUDE hace 60 años, esta se centraba principalmente en la cooperación técnica y los ingenieros e ingenieras agrónomos constituían gran parte de su personal. Con el tiempo, la cooperación internacional se ha vuelto más polifacética: queremos cambiar los sistemas de forma holística, lo que significa adoptar un enfoque interdisciplinar. En este contexto, la ingeniería es un ámbito profesional entre muchos otros, estrechamente relacionado con la sociología, la economía y las ciencias políticas. Nosotros necesitamos partenariados intersectoriales e innovadores que combinen una vasta gama de competencias.

El trabajo creativo y flexible es vital. Los ciclos de aprendizaje deben ser cortos para que las innovaciones estén disponibles y sean utilizables rápidamente.

¿Qué se requiere para que los ingenieros e ingenieras puedan cambiar el mundo a medio plazo?

Los ingenieros e ingenieras deben situar siempre las necesidades de los grupos meta en el centro de sus preocupaciones. Por lo tanto, lo primero que deben hacer es escuchar para, así, comprender dónde están los problemas y qué se necesita exactamente para resolverlos. Luego, deben examinar todo lo que se ha hecho en el pasado y preguntarse por qué esos enfoques no han funcionado. Solo entonces deberían pasar al desarrollo. El trabajo creativo y flexible es vital. Los ciclos de aprendizaje deben ser cortos para que las innovaciones estén disponibles y sean utilizables rápidamente. Se trata de desarrollar soluciones con la población local, no para ella. Solo así podrá garantizarse que las soluciones sean finalmente relevantes para la sociedad.

¿Qué condiciones deben darse a nivel local para que los desarrollos tengan un impacto?

El desarrollo de un país depende siempre de muchos factores que varían según el contexto social y económico. No es una ciencia exacta. Se necesitan inversiones para avanzar en las innovaciones. Asimismo, es necesario que exista seguridad jurídica, un marco económico adecuado y cierta estabilidad política. Dicho esto, nunca hay que subestimar la capacidad de innovación y el potencial económico de países más pobres. Un amigo mío, empresario de África Occidental, me dijo un día: «Tenemos soluciones para problemas que Uds. (aún) no conocen».

Póster con todos los 17 ODS de la Agenda 2030.
Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible son el núcleo de la Agenda 2030. Suiza también se ha comprometido a alcanzar estos ambiciosos objetivos para 2030. © UN

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU ODS (Sustainable Development Goals, SDGs) persiguen un enfoque integrado para el desarrollo futuro de nuestra sociedad y combinan los avances en el desarrollo económico con la inclusión social y la sostenibilidad ecológica. Los 17 ODS y sus 169 metas son el núcleo de la Agenda 2030. Dichos objetivos y metas equilibran las dimensiones del desarrollo sostenible: económica, social y ecológica e integran por primera vez la lucha contra la pobreza y el desarrollo sostenible en la misma agenda. La Agenda 2030, en vigor desde 2016, es el nuevo marco de referencia universal para los esfuerzos nacionales e internacionales encaminados a resolver conjuntamente los grandes retos mundiales como la pobreza extrema, el cambio climático, la destrucción del medio ambiente o las crisis sanitarias. Los Estados miembros de la ONU han declarado su voluntad de unir fuerzas a fin de alcanzar los ODS para 2030. Suiza también se ha comprometido a alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible. Además, hay que crear incentivos para animar a los actores no gubernamentales a contribuir cada vez más activamente al desarrollo sostenible.

Mayor información sobre Suiza y la Agenda 2030

 

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